martes, 27 de diciembre de 2011

Blanca Navidad

Hace poco he leído las quejas de un blogger que estaba harto de ver tantas bombillas esparcidas por los árboles de la ciudad y a la gente desenfrenada comprando porque había llegado la Navidad.

Por un lado comprendo sus protestas al ver lo que él consideraba un desperdicio de energías –tanto por la luz como por el esfuerzo de la gente-; pero por otro lado me parece que solo es un desperdicio si son manifestaciones vacías de contenido. ¿Es absurdo que con motivo de estas fiestas haya tantas familias que se reúnan para celebrar?, ¿es absurdo que por Navidad todas las tiendas busquen slogans que tienen algo que ver con “paz, amor y amistad”?, ¿es absurdo que por estas fechas muchas personas encuentren un motivo por el que ser generosos y sean las fechas en las que se reciben más donativos en ONG’s y centros de beneficencia?

Es muy fácil mirar alrededor y criticar lo que vemos de sinsentido en los demás, pero verdaderamente… ¿cuál es el sentido de todo este “montaje”? Creo que en Kazajstán lo han descubierto. Como en su lengua no tenían palabras con las que desear una feliz Navidad, la traducción de lo que dicen es “¡Feliz cumpleaños de Jesús!”. A lo mejor es un momento de que redescubramos la verdadera belleza de la Navidad y así entenderemos por qué son días tan alegres.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

El ojo mágico


Ayer una amiga me enseñó un libro de 3D; a simple vista parecen un montón de puntitos o manchas de colores, pero cuando lo miras de modo adecuado, se puede ver un volumen. Las primeras veces que conseguí verlo me sentía como los niños de Mary Poppins cuando entran en un cuadro del parque. A veces la realidad se presenta como estas imágenes porque es difícil descifrarla, parece una carta escrita en una lengua extranjera.

Otras veces la dificultad está en conceptualizar una idea y además hacerlo sería insuficiente, perdería mucho de su sentido profundo, sería como no presentar sus matices y reducirla hasta deformarla o tergiversarla. Por eso el ser humano acude a “topos” (lugares) que despierten la imaginación y susciten ideas similares en la mente del interlocutor. Esos “lugares” son las metáforas, la fantasía, el foco de luz que ilumina las ideas que se agitan confusas, complejas, deseando objetivarse para presentarse a los otros de manera clara.

Cuando era pequeña preguntaba con mucha frecuencia a las personas si les gustaba la película de Disney “Alicia en el país de las maravillas”. Era mi manera de distinguir si sabían mirar más allá de la realidad o si normalmente se quedaban en lo inmediato. Era una prueba a la que sometía a la gente parecida a la que hacía Saint-Exupéry en su libro “El Principito” con su dibujo de la boa que digiere un elefante. No todo el mundo disfruta con las metáforas y la fantasía, hace falta desarrollar ese “ojo mágico” que permite sintonizar con el encanto de esta dimensión.

domingo, 4 de diciembre de 2011

El ojo ve, el oído imagina


Ayer vi el documental El hombre de la cámara de cine, de Dziga Vertov. Me parece increíble el montaje, y me llamó mucho la atención cómo cambia la percepción de lo que ocurre en la pantalla dependiendo de la música con que se acompañe. El DVD ofrecía tres posibilidades: dos bandas sonoras inspiradas en las anotaciones que dejó el propio cineasta y unos comentarios a las distintas escenas en inglés y sin música. Con la opción de la Alloy Orchestra de 1996 me atrapó completamente, se me pasaron los 70 minutos en un abrir y cerrar de ojos. En cambio con la versión hecha entre Geir Jenssen y Per Martinsen solamente me gustó (sin aumentativos), y con la voz que lo comentaba en inglés me pareció interesante, pero un poco largo.

La música es un elemento muy expresivo, de hecho en un producto audiovisual, lo más importante de la música es que diga algo. Es el arte de organizar sensible y lógicamente una combinación coherente de sonidos y silencios utilizando los principios fundamentales de la melodía, la armonía y el ritmo, mediante la intervención de complejos procesos psico-anímicos. La música sugiere, es un hecho innegable. Como imagen auditiva que es, trae recuerdos de otras imágenes o de sentimientos. En la configuración sinfónica se pueden observar ejemplos muy variados. Al mismo tiempo cada periodo musical tiene sus peculiaridades e incluso instrumentos característicos, que pueden provocar distintas reacciones anímicas.

En esta actividad asociativa hay elementos que son universales, pero a la vez interviene una gran dosis de subjetividad, y en la gran mayoría de los casos, no es algo consciente, sino cuestión de sensibilidad.