sábado, 5 de noviembre de 2011

Un día la belleza salvará el mundo

11 de noviembre Cumpleaños de Fiodor Dostoievsky
Todo el mundo tiene la experiencia cotidiana del encuentro con la belleza en personas, situaciones, objetos... aunque hay gente con una sensibilidad más aguda para percibirlas. ¿Es que la belleza es cuestión de percepción subjetiva? La mayor parte de los tratados de estética se quedan en una especie de historia del arte sin aportar elementos con los que discernir lo que es verdaderamente bello de lo que es una tomadura de pelo; pero... ¿por qué?, ¿es que la belleza se reduce a lo que pone el artista?

Las corrientes de pensamiento moderno estudian esta disciplina separada de la metafísica, y por tanto muy asentada sobre el subjetivismo. En cambio, la filosofía griega entendía la belleza como parte de la realidad, que se predica de manera analógica. ¿Qué es eso? Simplemente que las realidades bellas lo son de muy distintas maneras: no hablan de belleza, sino de poética, arte... siempre con base metafísica; consideran que es algo objetivo porque forma parte de la realidad, está en la realidad. En el fondo, estas posturas pueden corresponder a dos modos de encontrar la belleza: la belleza del “revestimiento”, el modo, estilo, el arreglo o la apariencia de algo; y la belleza en sí, que se reconoce como algo más consistente, serena, de raíces sólidas… se entiende que los griegos se preocupen explícitamente de la “bondad bella”, y que estuviese tan unida a la excelencia humana: es la forma de belleza que remite a cierta bondad de fondo, de la que ésta es como su brillo propio.

La belleza manifiesta la insuficiencia de la razón para comprender del todo, y a la vez abre a otro ámbito. Abre a una dimensión contemplativa: ese algo más que no es reductible a técnica, ni a números... la belleza permite ver una nueva dimensión de la vida, ser capaces de contemplar, vivir y gozar la realidad. Descuidar esta dimensión contemplativa es cerrarse a una de las características que nos hacen más humanos: sin belleza no se puede amar, ni vivir, ni rezar. Es comprensible que Dostoievsky afirmase, en boca del príncipe Mischkin, que la belleza salvará el mundo.

1 comentario:

wojciech dijo...

In un blog dove si parla dell'arte e della bellezza non poteva mancare la veste grafica adeguata. Mi piacciono le fotografie scelte. Complimenti.
Wojciech Tarasiuk